El estudio de la
historia evolutiva en la especie humana, a confrontado al hombre la pregunta
¿qué nos permitió diferenciarnos de las otras especies del planeta?...
ante tal incógnita la antropología física, unida a la primatología
y las psicobiología, salen a nuestro encuentro y traen luz a nuestra
interrogante.
La clave en el
desarrollo de la cultura permitió a los primeros homínidos separase del tronco
común simiesco y comenzar un proceso que nos llevó de las cavernas a las
Tecnologías de la Información y la Comunicación (TIC); para que la
cultura se convirtiera en un elemento de cambio tenía que generarse un proceso
de adquisición de conocimientos, creación de herramientas y aprendizaje de esos
conocimientos por parte de las nuevas generaciones.
La antropología física ha identificado el crecimiento paulatino en la capacidad craneal de los
diferentes homínidos, de tal forma que en las etapas más antiguas alrededor de
los cinco mil millones de años los primeros australopitecinos llegaron a tener unos 400 a
450 c.c. de masa cráneo encefálica, lo
que en términos evolutivos significa un salto gigantesco que les permitió el desarrollo incipiente del pensamiento abstracto, pero más que eso, la creación de las primeras
herramientas, con las que comenzaron la transformación del medio ambiente, dejaron de ser simples recolectores para comenzar a ser cazadores y
dominar técnicas rudimentarias de elaboración de herramientas, la creación de
la rueda y el manejo del fuego.
La necesidad de dar
respuestas a problemas de sobrevivencia unido a factores psicoevolutivos, condujo a la especie humana a la creación de tecnologías
que les permitieron transformar su mundo para tener mejores condiciones de vida y garantizar su supremacía como especie dominante en el planeta. El problema que enfrento el hombre en su desarrollo fue, ¿cómo trasmitir el conocimiento de la tecnología descubierta a las nuevas generaciones? por muchos años, se ha sostenido que uno de los factores diferenciadores entre la especie humana y las demás, fue la capacidad de creación de herramientas y de un lenguaje que permitió comunicar entre generaciones, el conocimiento y las tecnologías adquiridas. El descubrimiento del fuego así como de las primeras herramientas de piedra, fueron en sus inicios factores del azar, de la casualidad que con el paso del tiempo y del sistema de prueba y error fueron interiorizándose en la cultura, generando las primeras diferencias de poder entre clanes, pues quienes tuvieran el conocimiento de la producción de tecnologías, se posicionaba como dominantes entre los demás. Desde la prehistoria, el acceso a las tecnologías y los procesos de enseñanza de estas, significó la sobre vivencia frente a las amenazas naturales y de la misma especie. La historia se ha repetido a través de la historia, la edad de piedra fue superada con el surgimiento de la metalurgia, el descubrimiento y manejo de la pólvora supero a las armas de metal y de piedra, el desarrollo de los motores de combustión interna a las fuerza de los caballos y las carretas y hoy día el conocimiento del conocimiento de las tecnologías digitales está dejando atrás a todo un sistema basado en la producción industrial lineal, establecida por la sociedad moderna.
Quien tenga la mejor educación tecnológica, estará destinado a sobre vivir en la tercera revolución mundial, debemos aprender sobre las nuevas tecnologías y trasmitir ese conocimiento a las nuevas generaciones, sino.... estaremos destinados a desaparecer tal y como le ocurrió a muchas de las variaciones de homínidos que en el desarrollo evolutivo, no fueron capaces de adaptarse a los cambios en los que solo aquellos, que desarrollaron las primeras tecnologías del manejo del fuego, la rueda y las primeras herramientas de casería lograron sobre vivir.

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