Al encontrarnos en la etapa de la civilización digital, el proceso educativo tiene que adaptarse a las nuevas condiciones de tecnología en que está inmerso el mundo de hoy, lo primero que hay que distinguir es la diferencia entre medio didáctico y recurso educativo; el primero se refiere a cualquier material elaborado con la intención de facilitar los procesos de enseñanza y aprendizaje. Por ejemplo un libro de texto o un programa multimedia que permite hacer prácticas de formulación química.
Un recurso educativo es cualquier material que, en un contexto educativo determinado, sea utilizado con una finalidad didáctica o para facilitar el desarrollo de las actividades formativas. Los recursos educativos que se pueden utilizar en una situación de enseñanza y aprendizaje pueden ser o no medios didácticos. Un vídeo para aprender qué son los volcanes y su dinámica será un material didáctico (pretende enseñar), en cambio un vídeo con un reportaje del National Geographic sobre los volcanes del mundo a pesar de que pueda utilizarse como recurso educativo, no es en sí mismo un material didáctico (sólo pretende informar).
Al analizar los medios didácticos se pueden identificar cuatro elementos importantes que los componen, estos son: en primer lugar un sistema de símbolos que pueden ser textuales, icónicos o sonoros, que son utilizados por el medio. Un ejemplo es un video en el que aparecen imágenes, voces, música y algunos textos. El otro elemento es el contenido material mas comúnmente denominado software, que está integrado por los elementos semánticos de los contenidos, su estructuración. El tercer elemento es la plataforma tecnológica conocida comúnmente como hardware, que sirve de soporte y actúa como instrumento de mediación para acceder al material y el cuarto elemento es el entorno de comunicación con el usuario, que proporciona unos determinados sistemas de mediación en los procesos de enseñanza y aprendizaje (interacción que genera, pragmática que facilita, etc).



